Desde la posición de cuatro apoyos, lleva la rodilla derecha hacia adelante y hacia el exterior, colocando la espinilla en diagonal frente a ti.
Desliza el pie derecho hacia tu lado izquierdo y alarga la pierna izquierda hacia atrás, dejándola estirada.
Apoya la parte externa de la cadera derecha en el suelo o sobre una superficie elevada si es necesario.
Mantén el torso alto si estira demasiado, o desciende el tronco sobre el muslo delantero para intensificar.
Siente la apertura en el glúteo y la cadera derecha durante 30-45 segundos.
Vuelve a cuatro apoyos y repite del otro lado compensando los dos lados por igual.
Errores a evitar
No tenses ni obligues la rodilla delantera; si duele o pellizca, baja la elevación del pie con un soporte bajo la cadera.
No dejes caer todo el peso sobre la rodilla delantera; apoya en el glúteo y reparte el peso.
No bloquees ni flexiones de más la rodilla trasera; mantén la pierna trasera activa y extendida.
Respira profundo y no fuerces el estiramiento: el glúteo debe distender, nunca sentir dolor punzante en la rodilla.
Progresión
Empieza apoyando la cadera sobre una manta o bloque y mantén 30 segundos por lado.
A medida que la cadera se abre, retira el soporte y aumenta a 45-60 segundos.
Para profundizar, estira el torso hacia la pierna delantera y, cuando la apertura sea cómoda, realiza una variante en flexión hacia el suelo o giros sobre la pierna delantera.
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